“Próximos al inicio de una nueva campaña de girasol en Argentina, se comenzaron a relevar las primeras intenciones de siembra con el cultivo para el ciclo 2018/19. Los resultados preliminares indicaron una importante expansión de la oleaginosa en las regiones del norte del país, principalmente el NEA”, indicaron desde la Bolsa de Cereales.
El informe sobre el cultivo, agregó que a ese crecimiento se sumarán los núcleos productivos de Buenos Aires y La Pampa donde el girasol se perfila a recuperar el área que no pudo ser implantada durante la campaña pasada por excesos hídricos. “Bajo este escenario, y de mantenerse buenas condiciones climáticas durante toda la ventana óptima de siembra, se estima que el área destinada a girasol alcanzaría las 1.900.000 hectáreas para la campaña 2018/19”. Esa suba sería un 8,6 % por encima del ciclo previo y un 24,2 % superior al promedio de las últimas cinco campañas agrícolas. Pero, el incremento estimado en 150.000 hectáreas se encuentra sujeto a la evolución de la siembra, la cual se extendería hasta fines de noviembre y principios de diciembre, momento en el cual las regiones más productivas del sur de Buenos Aires y La Pampa se encontrarán en plena actividad de implantación.
La BC consideró que los sectores del oeste de Chaco, noroeste de Santa Fe, sudoeste de Buenos Aires y La Pampa que mantienen un estado hídrico deficitario, producto de la ausencia de lluvias durante el último mes, podrían tener afectado al comienzo de la siembra de la oleaginosa. “De todas maneras, las perspectivas climáticas para el invierno proyectan vientos del trópico que causarán periodos templado/cálidos de cierta duración y aportarán humedad para la producción de precipitaciones algo superiores a la media estacional. En caso de cumplirse dicho pronóstico, los sectores que hoy presentan una humedad regular podrán mejorar su estado y ofrecer óptimas condiciones para la implantación de lotes, incrementando la participación del girasol en la rotación”.








