Con experiencia en los suelos arenosos del sur de Córdoba, el ingeniero agrónomo Guillermo Rivetti, se refirió a los beneficios de la cobertura. Es un asesor privado que reside en Realicó pero se desempeña laboralmente en el sur de Córdoba en el departamento General Roca y el norte de La Pampa.
Pensando en cobertura señaló que la experiencia del sur cordobés es justamente una zona del país donde más se hacen esos cultivos. “Un poco se desarrollaron estos manejos de cobertura para afrontar el problema de la erosión eólica y también por temas de ascenso de napas. Al salir de esas urgencias comenzamos a ver otros beneficios a través de escuchar a los especialistas y entonces se adaptó bastante con la mayor parte de la cobertura en base a gramíneas (centeno) pero ahora se están usando de forma incipiente algunas leguminosas y vicias”, explicó a RD.
Se trata de una zona con suelos arenosos, que en Córdoba de este a oeste la arena aumenta con valores de 60 a 65% en la zona de Jovita y Mataldi y un 85% para Villa Valeria. Además de evitar la erosión los cultivos bajan la temperatura, también se ve cierto control de malezas y hace tiempo viendo investigaciones de INTA se observa con atención los beneficios biológicos de tener raíces en el suelo. “Con la regional Del Campillo de Aapresid estamos desarrollando una chacra de investigación con la temática fundamental centrada en suelo pensando en calidad y sanidad. Buscando indicadores nuevos que muestren cómo estamos y hacia dónde vamos en función de lo que estamos haciendo”, explicó. La necesidad de nuevos indicadores es para tener herramientas relacionadas con la región específica.
Rivetti manifestó que las prácticas amigables en el suelo no sólo dan beneficios a largo plazo, porque un cultivo de servicio produce una mejor infiltración en pocos años. O sea que hay mejoras inmediatas como la cosecha del agua y la producción integral del sistema.








