La venta directa que pueden hacer los productores pampeanos hoy les exige lograr mayor diversidad de productos hortícolas. Con esa mirada el Ceret planifica actividades para este año.
El ingeniero agrónomo Rodolfo Grasso, especialista en producciones intensivas, se refirió a las propuestas de este año desde el equipo del Ceret.
En esta semana se encuentran planificando el 2019 para tener fechas y objetivos, pensando en lo que se necesita para cada propuesta. “A mitad de año haremos una jornada en la que la lechuga será la vedette, o sea el cultivo de interés para desde o productivo y mostrando nuevos productos fertilizantes para cultivos orgánicos», explicó. En la jornada de fin de año, la Jornada Hortícola de noviembre, no se trabaja con uno sólo material porque va a estar la lechuga acompañada por otros cultivos como tomates, pimientos, verduras de hoja y mucho más.
Sobre la primera actividad, señaló que la lechuga es el cultivo que más se produce en La Pampa y además la jornada busca refrescar los conocimientos. Permite retomar la forma de trabajo de años anteriores en los que se organizaba un encuentro a mediados de año especializado para un cultivo. Es una convocatoria más cerrada, para técnicos y productores, buscando aportar claves productivas y recibiendo consultas específicas de los horticultores.
Grasso analizó que con la aparición de nuevas formas de comercialización se requiere ver nuevos materiales, con otros colores, otras formas de hoja, y más cambios para hacer atractivo el producto. También, hay que generar variedad de cultivos, porque antes quizás era suficiente dedicarse la lechuga pero ahora con un sólo producto no se puede ir a la feria de convocar a los compradores.
“Hay 150 hortalizas en Argentina pero sólo 50 llegan a los mercados. El promedio productivo, en una región como Rosario, para el productor que desea comercializar es tener como mínimo 10 artículos al momento de ir al mercado. Acá el horticultor se especializaban lechuga pero ahora salir al mercado con eso no le basta”, explicó.
La planificación de estos días incluye para los técnicos del Ceret pensar en las jornadas fecha de siembra, trasplante y de cosecha. Para mediados de año no se puede sembrar después del 10 de abril y antes se debe solicitar la semilla de las empresas para probar las variedades. Con la jornada de fin de año, pensando en el tomate su siembra es en junio y antes hay que comenzar a buscar los materiales. Lo último que se siembra es rabanito y rúcula, o sea qué hay que conocer cada ciclo. Siempre se busca mostrar materiales comerciales, no a prueba, para que después el productor pueda acceder de manera sencilla, concluyó.








