Recorrieron un predio dedicado a las pasturas perennes para ganadería, con la presencia de técnicos y empresas, pensando en sustentabilidad y producción.
“Trabajo para el oeste de Buenos Aires y La Pampa con Gentos, una empresa semillera enfocada en alfalfas y gramíneas perennes”, dijo Ignacio Ávila que fue uno de los técnicos que realizó un recorrido en el norte provincial.
Según el técnico, en las pasturas se ha visto un retorno del productor que busca salir de la hacienda liviana y apunta a la exportación. La recría, dijo, está jugando de manera fundamental.
Ávila se mostró interesado en los resultados de mejora de suelo observados por INTA con el uso de pasturas. Se plantean sistemas más a largo plazo y dentro de las rotaciones se ve la recuperación del suelo y las pasturas en la ganadería son una opción para alternar con la agricultura. El técnico dijo que la región semiárida de La Pampa suele estar un poco más atrasada que zonas más aptas por cuestiones de rusticidad y clima. En ese contexto las pasturas muestran mayor plasticidad para adaptación y duración que los verdeos. Con especies perennes y resistentes a exceso de agua o sequía respaldan más al productor si bien son menos explosivas en la producción de pasto, concluyó.








