Preservar el suelo y recuperar las zonas salinizadas después de la inundación son temas fundamentales para Elke Noellemeyer, docente de la UNLPam en la cátedra de Edafología y Protección de la Naturaleza. Y destacó que el “buen manejo del suelo no tiene un costo económico”, incluso es una ganancia.
La docente, dedicada al estudio de los suelos, fue concreta e indicó: “Tenemos ciclos húmedos porque las napas suben y entonces también ascienden las sales, afectando muchas áreas. Cuando se ingresa a un ciclo más seco el productor evidencia que la superficie está blanca. Aún cuando vuelve a llover el problema permanece y esto produce que los cultivos no prosperen. El campo queda entonces sin cobertura, el suelo se compacta y la situación se agrava”.
La especialista resaltó que la respuesta está en el manejo. Hay que darle al suelo el tiempo suficiente para que se pueda recuperar, incluso para no arriesgar una inversión, y hacer una limitación del área afectada excluyéndola de la producción para que avance la vegetación nativa y la tierra recupere su estructura. “Después de un tiempo, cuidando la cobertura, se puede incorporar nuevamente al cultivo agrícola o ganadero”, consideró.
Noelmeyer destacó que la forma de producir soja, combatiendo toda maleza que brota, deja los campos descubiertos durante el invierno agravando el problema. Para que el suelo mantenga sus cualidades debe estar verde todo el año, con pastizales, imitando el ciclo vegetal natural de la zona.
El tiempo de recuperación depende del nivel de la napa, de si ha estado descubierto de vegetación y otros factores. Pero lo recomendable son dos o tres años con pastizales naturales, y después se pude avanzar con sorgo, cebada o alguna otra pastura, explicó la profesional. También refirió que el productor no debe tener una actitud automática, porque hay conocimiento de lo que ocurre pero no se reflexiona sobre lo que pasará en el campo. Pese a ello, la docente dijo que el trabajo con el productor está rindiendo frutos y ese diálogo ayuda a resolver los problemas de forma más rápida.
Fuente: Antonio Ocerin








