“Hoy tenemos en el país casi 31 casos de malezas resistentes a herbicidas, y lamentablemente es un camino que no tiene retorno. Desde INTA lo que tratamos de hacer es que ese camino sea más lento”, dijo el ingeniero Pablo Belluccini, de INTA Marcos Juárez, Área Protección Vegetal y con especialidad en malezas.
Para demorar ese proceso se trata de que los herbicidas sean sustentables, que se los use bien y que se combinen estrategias diferentes usando lo químico y lo biológico para el control de malezas.
La erradicación, como primera intención del productor, no es la más adecuada y Belluccini indicó que la naturaleza demuestra que lo que se genera es más resistencia. La maleza va a estar presente pero se debe hacer un manejo sustentable para que el productor pueda sembrar y cosechar. Las estrategias van a variar según las zona y sus características, en La Pampa recordó que “hay casos como la Salsola kali que es una maleza resistente, pero también hay problemas con las aplicaciones debido al viento, las máquinas para trabajar deberían hacer labores nocturnas y ese tipo de cuestiones no se ven tan marcadas en nuestro área”.
El ingeniero destacó que los horarios son importantes en la aplicación de los productos porque se requiere una humedad del 40% y ese factor es más bajo en la región pampeana. Se necesitan operarios capacitados, máquinas precisas y otros recaudos para ser eficientes.
Además, reconoció que está la preocupación de la sociedad por la contaminación de las zonas periurbanas debido a las aplicaciones mal realizadas y sus posibles repercusiones. “En Marcos Juárez tenemos una ordenanza que permite las aplicaciones controladas, en dos momentos por año, con inspector evaluando las condiciones meteorológicas y certificar las cargas y el producto a utilizar. Si las condiciones están dadas se permite la aplicación”, consideró.








