La Asociación de Productores Hortícolas Pampeanos dio un paso más hacia las prácticas de cultivo orgánicas con una capacitación sobre biofertilizantes y la técnica del bocashi. Con la intención de cuidar el medio ambiente y responder a las demandas del consumidor.
Gonzalo Rondini, ingeniero y productor orgánico de Trenque Lauquen, y Emiliano Martínez, también ingeniero agrónomo y productor ecológico de Santa Rosa, fueron los profesionales y al mismo tiempo quienes expusieron sus propias experiencias en el uso de biofertilizantes.
“La propuesta surge por una inquietud de los integrantes de la Asociación de Productores Hortícolas Pampeanos, en cuanto a buscar un manejo más amigable con el medio ambiente y con la necesidad de empezar a sustituir algunos insumos o agroquímicos. Con esa idea se busca mostrar alternativas y también escuchar cuáles son las inquietudes para darles respuesta”, señaló Martínez.
A partir de los cambios que se pueden implementar se benefician los cultivos, pero también los suelos. Martínez explicó que en la jornada se mostró una opción de fertilizante líquido obtenido a partir de bosta bovina, que se produce por la fermentación que permite que los microorganismos se multipliquen y generen un sustrato que se puede aplicar luego en forma foliar o directamente sobre el suelo para mejorar al aumentar la degradación de la materia orgánica.
Con un bidón de 200 litros, como unidad de aplicación, el rinde sirve para cubrir una superficie grande como los lotes de los productores hortícolas que trabajan bajo cubierta y también en explotaciones extensivas.
“Es más fácil generar un biofertilizante que ir a una agronomía”, aseguró Rondini. Recordó que es más barato y da buenos resultados. En su caso expuso sobre el bocashi o supermagro que es una fuente de nitrógeno. Se logra un abono orgánico por fermentación rápida, que aporta minerales, humedad y otros beneficios. Además, se presentó a los productores una forma de ver el estado del suelo, más allá del análisis físico- químico tradicional, a partir de la cromatografía que aporta datos cualitativos de la tierra, viendo incluso el tipo de microorganismo que están presentes.








