«Luego de una campaña global 2025/26 con un buen escenario para los cultivos de fina – el trigo alcanzó un récord productivo histórico (844 M Tn) y la cebada recuperó su volumen de producción mundial (155 M Tn) -, para este nuevo ciclo 2026/27, los efectos del contexto geopolítico surgen como el principal determinante para la toma de decisiones, tanto para la definición de áreas como también para el paquete tecnológico a utilizar«, así lo informó la BCP.
Las proyecciones del USDA para la campaña 2026/27 de trigo plantean una producción global de 819,1 M Tn, con una caída interanual -3% i.a.. Se espera que los principales exportadores tengan recortes importantes: EE.UU. (-21%), Australia (-17%), Canadá (-12%), Kazajistán (-22%), Argentina (-25%). Respecto al consumo, se prevé que se ubique en 823,52 M Tn, prácticamente sin cambios respecto a 2025/26. En un escenario de caída de la producción y un consumo estable, se prevé una reducción del 1,5% en los stocks finales.
Para la cebada, el Consejo Internacional de Granos (CIG) proyecta una caída del 2,9% en la producción global respecto al ciclo 2025/26, con un volumen total de 150 M Tn. Si consideramos el stock inicial de 26 M Tn (+27,8% i.a.), estaríamos frente a una campaña con una oferta mundial total de 175 M Tn (+0,6% i.a.). Sin embargo, las proyecciones del USDA indican una producción global de 155 M Tn, es decir, 800 mil Tn por encima de sus estimaciones para 2025/26.
La merma en la producción mundial proyectada por el CIG se explicaría fundamentalmente por menores rendimientos, con una superficie cultivada que se mantiene estable respecto a la campaña anterior.
Asimismo, las existencias finales proyectadas para la nueva campaña se ubicarían en 24 M Tn (-5,7%).
Es esperable que los costos de los insumos tengan un impacto más importante en el hemisferio sur (Argentina, Australia), dado el momento del año en el que se toma la decisión de siembra de los cultivos de invierno.








