La alternativa bubalina sigue creciendo

Con un stock que se concentra en el NEA, el búfalo se presenta como alternativa productiva en condiciones tropicales y subtropicales. En la última década, el rodeo aumentó un 115%, pasando de 94.000 a casi 203.000 cabezas.

La BCR informó que: «Por su capacidad de adaptación y resistencia en ambientes pantanosos, la población de búfalos tiene una marcada concentración en los humedales del Nordeste Argentino (NEA). Zava (1993) indica que, siempre y cuando cuenten con agua disponible para sumergirse, o barro, o en su defecto sombra para protegerse del sol durante las horas de mayor irradiación solar, los búfalos se mantienen en buen estado aún con temperaturas muy elevadas. Esta resistencia al calor, sumado a su capacidad para transformar pasturas de baja calidad en proteína, los hace eficientes en condiciones tropicales y subtropicales».

Consultando los datos a nivel provincial, se observa que, en 2025, la provincia de Corrientes concentraba el 47% del stock de búfalos, seguida por Formosa (22%), Chaco (15%), Santa Fe (5%) y Misiones (2%). Si se suman las cuatro provincias que conforman el NEA (Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones), la zona concentra el 86% de las existencias a nivel nacional, favorecida por los motivos expuestos en el párrafo precedente. A pesar de las ventajas comparativas de esta región, se registra población bubalina en 20 de las 23 provincias de Argentina.

FAENA Y PRODUCCIÓN DE CARNE

El análisis de la serie de faena para el período 2015-2024 también revela el crecimiento del sector. Según los registros de SAGyP, a partir de Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, la faena anual ha mostrado una tendencia creciente en la última década, coincidente con la expansión de los rodeos.

Durante el año 2024, la faena nacional fue de 18.296 cabezas, multiplicándose por 3,7 frente al registro de 2015. En tanto, en los primeros siete meses de 2025, que es hasta donde hay disponibilidad de datos, la faena fue de 14.930 cabezas, superando en un 18% al mismo período del año previo. Con un rendimiento promedio de 219 kg por búfalo faenado, la producción anual se ubica en torno a las 4.000 toneladas. 

Si bien la producción más que se triplicó en la última década, cabe mencionar –a modo de comparación- que se trata de un mercado muy pequeño en contraste con el de la ganadería vacuna. Tanto la faena como la producción de carne de búfalo representaron en 2024 apenas el 0,1% de los indicadores del sector bovino.