“Fue el quinto año, obtuvimos muy buenos resultados e incentivamos a que el productor lo pueda implementar para recuperar los suelos degradados”, dijo Alberto Muguiro sobre el ensayo de cultivos de coberturas en producciones hortícolas que desarrolla el Pro Huerta en el Ceret.
El cultivo de cobertura está muy difundido en las actividades extensivas a campo, pero con Cristian Álvarez, que es otro de los profesionales del INTA muy vinculado a la temática, se inició hace cinco años el ensayo dentro de los invernaderos. En principio porque en los suelos bajo cubierta de La Pampa se produce un gran desgaste debido a la intensidad de la actividad, explicó Muguiro, así se pierde materia orgánica y calidad. En este momento se usa centeno, que se siembra en marzo y se seca, usando un nylon negro para tapar el cultivo, a los dos meses. Eso implica que la materia vegetal queda sobre el suelo, y sobre esa capa se siembra directamente acelga, lechuga u otro cultivo. Versus un espacio testigo en el que se trabaja de la forma tradicional con siembra y se realiza movimiento de suelo.
Muguiro indicó que se probó en cobertura también la siembra de avena, cebada y otros cultivos pero se definió por el centeno por la cantidad de biomasa lograda.
Como resultado se ve en los lotes con cultivo de cobertura mayor presencia de materia orgánica, mejores nutrientes porque las raíces del centeno los mantienen disponibles en la capa vegetativa. También, la porosidad de la tierra es evidente y sirve para aireación, infiltración de agua y desarrollo de raíces. Además, se evita el problema de suba de sales que afecta a gran parte de la provincia.
La experiencia, se mantendrá por más años recabando datos y logrando estadísticas según aseguró Muguiro.








