La verificación de máquinas pulverizadoras se implementa en La Pampa

La capacitación de los verificadores ya está en marcha y desde la mañana de hoy comenzó la jornada de acreditación en la UDEP de la Facultad de Ciencias Veterinarias, un espacio que permitió el dictado teórico y una demostración práctica con maquinarias.

El ingeniero José Sosa, docente de la Facultad de Agronomía de la UNLPam en la cátedra de Terapéutica Vegetal, se refirió al curso de acreditación para verificadores de equipos pulverizadores terrestres. Una iniciativa que surge desde la Dirección de Agricultura del gobierno pampeano para comenzar con la obligatoriedad de este tipo de comprobación en los equipos, dentro del circuito de pulverización ya que no es una verificación técnica, para poder garantizar más eficiencia en las aplicaciones. “Esto tiene varias aristas, ambientales, desde la seguridad a terceros, el cuidado del operario que maneja el equipo y cuestiones económicas porque el uso adecuado de los recursos genera un mejor margen dentro de la actividad. Todo como una respuesta que se da al medio que hoy demanda mayor seguridad en el uso de plaguicidas”, consideró.

Sosa recordó que la facultad viene enfocada en ese sentido y desde hace dos años se están dictando las capacitaciones para los aplicadores, con una formación intensiva, de unas 60 horas, para que los operadores puedan obtener el carnet. En el 2017 también se abordó junto con los gobiernos provincial y municipal, junto a empresas privadas de servicio, el tema de control de plagas urbanas. Y otra propuesta es  la dirigida al público en general sobre el uso de este tipo de productos.

“Ayer se hizo esta misma capacitación en Santa Rosa, con buena asistencia de colegas, y hoy estamos en General Pico para el segundo encuentro destinado a la zona norte”, indicó. Así el director de Agricultura se refirió al marco normativo vigente en la provincia. Luego se hizo un avance sobre el circuito de pulverización, componentes del equipo y funcionamiento. Para realizar a la tarde la presentación del protocolo de verificación, que es muy similar al aplicado en Córdoba y Santa Fe. Los colegiados podrán participar del proceso de comprobación de dos equipos, uno de arrastre y otro autopropulsado, comenzando así a realizar la prueba.

PROTOCOLO

El protocolo, según Sosa, solo requiere que se trate de una máquina fabricada por empresa, y no de hechura casera o personalizada. No se tiene en cuenta el modelo de la máquina pero si su correcto funcionamiento. En ese proceso, el propietario de la máquina deberá ver los puntos a mejorar de su equipo para poder cumplir con la prueba de verificación. Así se contemplarán cuestiones como seguridad por el equipo básico del operador, limpieza de cabina y señalización, por otra parte se exigen aspectos de aptitud del circuito sin pérdidas, con componentes de seguridad anti goteo, reguladores de presión, sistemas de agitación y entre otros.

Sosa señaló que muchos de estos requisitos tienen que ver con el mantenimiento, porque las máquinas sufren mucho desgaste. “Un equipo autopropulsado, sin equipos de apoyo, puede rondar las 15 mil hectáreas por año solamente para la actividad de cosecha de grano grueso. Hay máquinas que duplican esa cantidad de hectáreas por lo que se genera gran desgaste, y hay arreglos de campaña que se realizan y pueden hacer que no se pase la verificación”, explicó. Así la maquinaria deberá tener la verificación anual para garantizar a la sociedad que se trabaja bien con el agroquímico.

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