El sector inmobiliario rural está en una temporada de meseta, porque hay necesidad de realizar operaciones y la inactividad se mantendrá hasta el segundo semestre del año.
Si bien ya se nota que el productor está más confiado, explicó el martillero piquense Raúl Fuentes, no estaban las condiciones tributarias, económicas y políticas para que pudieran pensar en ampliar su espacio de inversión.
Ahora al impulso por la liberación arancelaria, los cambios en las retenciones y otras medidas implementadas desde el gobierno nacional, se suma una buena perspectiva productiva generada por el acompañamiento climático.
Entonces, explicó Fuentes, si mejora la situación del productor es posible que después del primer semestre del año haya movimiento para el sector inmobiliario rural.
Por otra parte, hubo movilidad en los precios. Por ejemplo, un campo en la localidad pampeana de Intendente Alvear se alquilaba en el 2015 con un valor de 9 a 10 quintales por hectárea. Sin embargo para principios de este año los precios se desplomaron casi a la mitad, tanto en los inmuebles destinado a la agricultura como en los que la actividad es mixta. Habrá que esperar para ver cómo siguen los valores a mediados del año si el sector agropecuario muestra una mejora.








