El proyecto de producción de hidromiel logró crecer en el 2018 y para el ciclo 2019 el colegio secundario de Dorila tendrá un destilador que les permitirá además obtener etanol.
Nora Fernández, directora del colegio secundario de Dorila, contó a RD que la escuela que en el ciclo 2018 tuvo 93 alumnos de esa localidad, Agustoni y la zona rural. Se trata de un establecimiento con orientación en ciencias naturales y su currícula es específica, pero al ser una institución pequeña desde su formación en el año 2013 se trabaja muy bien y es elegida por los docentes porque se apunta a la calidad educativa y también a la formación de buenas personas, “y la intención es lograr una buena convivencia”. Otra característica del colegio es que se llevan a cabo distintos proyectos interdisciplinarios en los que se suman docentes de diferentes áreas y estudiantes de distintos cursos, una de esas iniciativas es el proyecto de hidromiel “La bebida de los dioses”, que arrancó en el 2016 con fondos provenientes de un plan nacional llamado: Proyecto Educativo Productivo de Base Local. Desde entonces se fue pasando con esa idea a la feria de ciencias logrando buen reconocimiento.
“La idea es seguir con este proyecto como uno de los puntales de nuestro colegio. Apuntamos desde fines de 2018 y hacia el 2019 a darle un valor agregado con la elaboración de etanol como producto residual de la elaboración de hidromiel y hemos obtenido el apoyo del municipio de Dorila para solventar la compra del equipo destilador”, indicó.
La directora resaltó el apoyo de las comunas de esa localidad y Agustoni. Incluso se han hecho viajes educativos, para pasar de la teoría a la práctica, y en ese objetivo hay colaboración. Así se han hecho visitas a Buenos Aires, a la Villa Casa de Piedra y a una colonia menonita en La Pampa.
Eduardo Hidalgo, profesor de Biología y Físico- Química de tercer año, fue uno de los gestores de la idea pensando en acompañar a los chicos en la búsqueda de saberes. “Surgió a través de una necesidad concreta porque llegó al colegio una línea de financiamiento a través de Proyecto Educativo de Base Local y teníamos que buscar qué hacer. Como en la zona de Dorila y Agustoni hay actividad apícola se vio la posibilidad de usar miel y después de investigar en la red se consideró la posibilidad de hidromiel desde el aprendizaje y en lo productivo porque se puede trasladar a futuro como un emprendimiento”, explicó.
Se inició la experiencia, y en la Feria de Ciencias se logró pasar a la etapa nacional. En el 2019 se trabajará con la destilación y con el etanol se verá cómo se puede usar sea con destino medicinal, combustible o energético. En la obtención de insumos y equipamiento, el docente indicó que siempre hay apoyo de la dirección y la comunidad educativa.
Hidalgo destacó que las mieles de la provincia son excelentes, y sobre todo la miel de la zona de monte que está libre de agroquímicos. El hidromiel se puede hacer con diferentes tipos de miel que van dando su impronta a la bebida. Además, según el proceso se logran tres variedades de hidromiel: Seca, semi y dulce según el trabajo de las levaduras, el tiempo de elaboración y la gradación alcohólica.
Silvina Seiras, profesora de química de quinto año, destacó que se sumó al proyecto para ayudar en lo que fuera necesario, así se colabora en escribir, investigar y otras tareas porque es un trabajo que se viene haciendo con muchos docentes y alumnos desde el 2016. “Los chicos están súper entusiasmados, sobre todo cuando ellos ven los logro y el reconocimiento que les da la gente ajena a la escuela. Son estudiantes que no han salido mucho de sus localidades que disfrutan la experiencia y contagian a sus compañeros”, señaló.
Son diferentes etapas de la iniciativa y al realizarlo a largo plazo implica la colaboración de muchos. Es además una forma de alentarlos a ser emprendedores. En esto también acompañan las familias que siguen la educación de sus hijos. En marzo se hará una nueva producción de hidromiel con destilación y allí se degustará el producto.








