La localidad de Lonquimay, en La Pampa, cuenta con un polo productivo de hortalizas bajo invernaderos que se encuentran en producción desde hace cinco años. Técnicos del Pro Huerta buscaron soluciones para mejorar el suelo y el agua de riego, haciendo una planificación de los cultivos para mantener una producción estable.
Con prácticas de manejo propuestas por el INTA Pro Huerta, como abonados, enmiendas y rotaciones de cultivo, se lograron palear los problemas de pH y conductividad en los suelos. Además de esta propuesta, siempre estuvo latente la posibilidad de mejorar el agua a través de cosecha de agua de lluvia o la incorporación de un equipo de osmosis inversa.
INTA informó que luego de estos cinco años de producción, los valores de pH se acrecentaron de forma tal que impedían el crecimiento normal de los cultivos. Por ese motivo, el municipio tomó la decisión comprar un equipo de osmosis inversa para comenzar a regar con agua de mejor calidad. En base a esto, los técnicos del Pro Huerta aconsejaron cambiar los primeros treinta centímetros de suelo, para reemplazarlo por “suelo virgen rico en materia orgánica proveniente de otro lugar ajeno a la quinta”. También, se comenzó a planificar la producción a medida que se fueron reconstruyendo los túneles, incorporando en principio lechuga, acelga y rúcula. Para septiembre se podrá agregar tomate y pimiento.
El polo hortícola cuenta también con un sector de la quinta donde se realizan cultivos a campo. Hoy se está limpiando y abonando para volver a planificar cultivos de verano tales como tomate perita, zapallo de tronco, anquito, maíz dulce para choclo y sandía.








