Incendios rurales en La Pampa: Análisis satelital de la temporada crítica

Durante la temporada comprendida entre septiembre del 2025 y enero del 2026, la provincia de La Pampa atravesó un período de alta ocurrencia de incendios, que afectaron extensas superficies y tuvieron impactos relevantes sobre los sistemas productivos y el ambiente.

Mediante el uso de herramientas satelitales, el área de Gestión Ambiental y Recursos Naturales del INTA Anguil, analizó los incendios registrados durante este periodo para evaluar su distribución temporal y espacial, así como su nivel de severidad.

Los principales resultados del análisis de los incendios registrados en ese período indican que ocurrieron 48 incendios mayores a 500 hectáreas, que en conjunto afectaron una superficie aproximada de 115.000 hectáreas. Estos valores permiten dimensionar la importancia del fenómeno y la necesidad de continuar fortaleciendo las acciones de prevención y manejo del fuego en la provincia.

La ocurrencia de los incendios no fue uniforme a lo largo de la temporada. Más del 50 % de la superficie afectada se concentró en el mes de diciembre, asociado a condiciones climáticas desfavorables, como altas temperaturas, baja humedad relativa y una mayor disponibilidad de material vegetal seco.

Con respecto a la distribución temporal, durante septiembre se registraron pocos incendios y una superficie afectada relativamente baja. En octubre aumentó la cantidad de eventos, aunque con superficies moderadas. En noviembre se produjo un incremento importante de la superficie quemada, mientras que diciembre fue el mes más crítico, concentrando más de la mitad de la superficie total de la temporada. En enero, considerando el análisis hasta el día 13, se observó una disminución tanto en la cantidad de incendios como en la superficie afectada.

Los incendios impactaron a distintos departamentos de la provincia, aunque con intensidades diferentes: Chalileo fue el departamento con la mayor superficie afectada durante la temporada, con 57.700 hectáreas aproximadamente, seguido de Caleu Caleu y Hucal que registraron 21.100 y 16.100 hectáreas afectadas, respectivamente. Otros departamentos, como Limay Mahuida (8.700 ha), Quemu Quemu (6.200 ha), Catriló (1.300 ha), Rancul (1.150 ha) y Ultracán (2.500), presentaron incendios de menor dimensión, aunque no menos relevantes a escala local.

Las áreas incendiadas fueron contrastadas con el Mapa de vulnerabilidad elaborado previamente por el grupo de trabajo del INTA, que identifica zonas con mayor probabilidad de ocurrencia y propagación del fuego. El análisis mostró que una parte importante de los incendios ocurrió en áreas clasificadas con vulnerabilidad media a alta, lo que confirma la utilidad de este tipo de herramientas para anticipar escenarios de riesgo.

Por otro lado, la severidad de los incendios fue estimada mediante el índice Normalized Burn Ratio (NBR), que permite evaluar el grado de daño producido por el fuego. En este período, la mayor parte de la superficie quemada presentó severidad baja a moderada, sólo una proporción muy reducida, o áreas puntuales correspondió a incendios de alta severidad.

Esto indica que, si bien la superficie afectada fue extensa, en muchos casos el impacto fue moderado, lo que favorece la recuperación natural de los ambientes, especialmente si se aplican prácticas de manejo adecuadas.