El subsecretario de Ambiente de La Pampa, Fabián Tittarelli, calificó como totalmente insuficientes, para recomponer el ecosistema del noroeste pampeano, los 1,3 m3/seg ofrecidos por Mendoza en el caudal del Atuel.
Luego de la presentación del informe de La Pampa en la Corte, el funcionario pampeano participó de los diversos encuentros mantenidos durante los 30 días fijados por la Corte para llegar a un acuerdo del caudal. “Pensamos que necesitamos los 4,5 m3/seg que solicitamos para reactivar el área de bañados que hemos perdido, por lo menos en parte”, expresó el subsecretario.
El funcionario consideró llamativa la opinión de Mendoza con respecto a la reactivación o estado de la zona a recuperar en La Pampa, “hace unos años atrás, en un trabajo conjunto entre Bird Life International y Aves Argentinas, los bañados del Atuel fueron declarados sitios AICA (Área de Interés para la Conservación de las Aves), precisamente por la gran biodiversidad y alta concentración de especies que había. Hay más de 120 especies de aves citadas para dicha área, incluso algunas muy valiosas, como por ejemplo la presencia del águila coronada nidificando -una de las especies más amenazadas de la Argentina- y que estaba alimentando a sus crías con peces capturados en aguas del Atuel, otro hecho por demás importante y desconocido. Hoy eso se ha perdido y llamativamente en la recorrida del área, y en los muestreos rápidos que hizo Mendoza antes de entregar el informe, menciona que se vieron una garza grande, una garza chica y un biguá, y afirma que se veían en buen estado de salud. Afirman, por último, que vieron un sapo común, al cual fotografiaron como muestra del buen estado ambiental del área; resulta muy llamativo y difícil de creer que se haya presentado un informe de esa pobreza”, sostuvo el subsecretario.
“Con respecto a la vegetación, muestran una foto con un poco de agua y la zona invadida por tamariscos; expresan que se observa una frondosa vegetación a los costados del río, cuando sabemos que el tamarisco es una especie exótica invasora, que presenta grandes dificultades en toda la zona de humedales y costeras donde ha invadido, y que su control representa una pérdida de millones de pesos y su erradicación muchísimos más; sostener esa información raya lo ridículo”, añadió Tittarell
También hizo referencia a la mención de dos o tres especies vegetales que ha encontrado Mendoza, en sus rápidos relevamientos “y son claramente especies asociadas a áreas salinas, son especies de salitral, como la zampa, el palo azul, por ejemplo”.
En cuanto a la mención de un “oasis” de totoras en la zona de Algarrobo del Águila, “esos pequeños oasis no son más que pequeños pozones que permanecen más tiempo con agua debido a que por infiltración reciben aportes de las napas, y allí se concentra toda la vida acuática tratando de permanecer un poco más de tiempo. Si nuestros vecinos mendocinos hubieran mantenido los muestreos a través del tiempo, poco a poco verían cómo esos charcos se van secando y produce la mortandad de animales todos los años, pues en verano -época en que el río es vital para la vida en cualquiera de sus manifestaciones-, se corta y da paso al desierto y al salitral. Es decir, el estado de nuestros ambientes muestra el daño ambiental causado por la falta de escorrentia; por eso sostengo que el informe mendocino no hace más que darnos la razón y mostrar lo mismo que nosotros estamos viendo y denunciando”, prosiguió Tittarelli.
El funcionario también se refirió a los registros de gran mortandad de aves, polluelos y abandono de nidos debido al “abusivo manejo del río aguas arriba”.








