El subsecretario de Asuntos Agrarios, Alexis Benini, se refirió a la situación productiva de la provincia en relación a los incendios ocurridos. Y sostuvo que “los mismos son un proceso natural del ecosistema del caldenal” aclarando además que “tomando las medidas necesarias, el fuego es beneficioso para el sistema productivo, porque incrementa la oferta forrajera”.
El funcionario dijo: “La Pampa se quemó y se quemará, porque es parte del ecosistema del bosque del caldenal y del bosque occidental”. Haciendo un repaso de los últimos 30 años y teniendo en cuenta los decretos por emergencia implementados, “se demuestra que medio millón de hectáreas promedio se queman en La Pampa cada año”.
Ante esta situación, Benini resaltó la importancia de tomar las medidas de precaución necesarias “como las picadas para cuidar los alambrados, los corrales, efectuando todo ello el fuego es beneficioso porque incrementa la oferta forrajera. Cualquier productor del oeste sabe que el lote que se le quemó, en tres meses y luego de algunas lluvias, tendrá un muy buen recurso forrajero. De hecho hay lotes que pasan mucho tiempo sin quemarse y pierden esta capacidad”.
Reiteró que su opinión es desde el punto de vista productivo, “hasta el momento se trata al fuego como un flagelo, pero si bien es una condición natural, también es una herramienta para la sustentabilidad de los sistemas productivos, sobre todo en el monte del caldenal y occidental. Si esto no ocurriera nos cubriríamos de fachinal, de arbustal, se pierde el ingreso de luz y perdemos capacidad forrajera”.
Benini consideró que “la problemática del incendio se genera por la falta de prevención a la hora de conservar una casa, corrales, alambrados, que son pérdidas económicas importantes, para cuya restitución el productor requiere de una gran inversión”.
Respecto de los animales, el subsecretario de Asuntos Agrarios comentó “si no se trata de fuegos con vientos superiores a 30 kilómetros por hora, que no les permite refugiarse, no hay grandes pérdidas”. En ese sentido indicó que las pérdidas se pueden contar solamente cuando se cierra la aguada y bajan los animales allí, ya que con quemas de alambrados y la posibilidad de que los animales pasen a campos vecinos, es difícil la evaluación”. Por ello dicha pérdida se evaluará en la próxima vacunación.
De todas maneras, adelantó que mañana se reúne la Comisión de Emergencia Agropecuaria para analizar esta situación, “esperemos que no haya un incremento de superficie afectada”.








