
Desde la agencia de INTA General Pico se continuaba esta mañana con la entrega de pollitos de ponedoras y pollos camperos para autoconsumo en la sede céntrica, en el barrio Carlos Berg y en otras localidades cercanas como Colonia San José.
“Estamos entregando en General Pico el componente granja que es una herramienta estratégica del Pro Huerta en toda la provincia y que tiene hace 25 años un apoyo muy importante de la Granja Avícola de Catriló que depende del gobierno pampeano”, dijo Alberto Muguiro, coordinador provincial del Pro Huerta en La Pampa.
Destacó que con ese acuerdo se puede llevar adelante la entrega de pollitos, en forma coordinada con la granja que también entrega a municipios, escuelas y emprendimientos. Por esa razón, hay un acuerdo con la provisión en toda la provincia para no superponerse y cubrir toda la demanda de las localidades. “Hay una correlación entre la granja y los técnicos del INTA de toda La Pampa con un cronograma anual de fechas y destinos para llegar a la mayoría de la población sin duplicar entregas cuando el pedido se realiza por varias vías”, señaló.
Muguiro resaltó que este componente granja ha dado muy buenos resultados, con gran demanda e incluso lista de espera. La forma de trabajo es regional, porque desde G. Pico se abastece a las 35 localidades del norte. Se hace una rotación cada dos años teniendo en cuenta que la vida útil de la ponedora y el pollo campero es ese tiempo. “Desde que los recibe la persona hasta los seis meses es el momento de crianza, y a partir de entonces la ponedora comienza a dar huevos con una postura normal y correcta para que la familia la pueda aprovechar”, explicó. Se considera que entre seis y siete ponedoras por grupo familiar es suficiente, si bien en invierno hay una reducción de la postura. Son ponedoras creadas geneticamente por INTA Pergamino y se adaptan muy bien.
El pollo campero logra en 90 a 95 días para llegar a dos kilos o dos kilos y medio, con una carne más firme y de buen sabor que el pollo parrillero. Además, Muguiro recordó que es una raza de doble propósito porque la hembra también pone huevos.
En La Pampa se entregan entre 10 y 12 mil ponedoras por año y en los pollos camperos se llega a unos 7.000 u 8.000, desde INTA.








