En la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa se lleva adelante, hace unos dos años, una investigación para reducir el riesgo de resistencia bacteriana a partir de buscar el reemplazo de antibióticos en la producción de pollos.
La médica veterinaria y docente Silvia Adoirno contó a Rural al Día que están experimentando con plantas nativas como algarrobo, amparado, caldén y retortuño. “En Argentina, actualmente, se pueden utilizar determinados antibióticos como promotores del crecimiento, esto quiere decir que no se usan para tratar una enfermedad sino que se adicionan en pequeñas proporciones es en la ración para que las aves crezcan más rápido y un poco más sanas. Muchos estudios demuestran que esa incorporación de antibióticos tanto en aves como en cerdo es un factor que aumenta la resistencia bacteriana, o sea la capacidad de esos microorganismos de hacerse resistentes a los fármacos y después cuando el humano quiere tratarse una enfermedad el antibiótico no da resultado, este es un problema para la salud pública”, explicó.
Esto implica a veces el uso de varios antibióticos hasta encontrar un tratamiento eficaz. La legislación en Argentina sobre este tema se generó en el 2015, desde el gobierno nacional y Senasa, pero no hay todavía una normativa firme que prohíba el uso de antibióticos para crecimiento en las producciones de animales, como sí está en países de la Unión Europea.
Adoirno destacó que la resistencia no se debe al residuo que el antibiótico deja en la carne del pollo o del huevo, sino a las bacterias que naturalmente las aves eliminan al medio ambiente y que luego pueden infectar a las personas y a otras especies animales. “Comer pollo no implica riesgo, sino estar en contacto con las bacterias que eliminó el ave”, destacó. Como alternativas en la producción está el uso de enzimas, probióticos, prebióticos, acidificantes, y otros productos.
Buscando opciones desde la facultad se viene trabajando con extractos de plantas nativas de La Pampa y observando sus resultados como promotores de crecimiento. “Hemos tenido algunos resultados que nos están dando bien”, destacó al referirse a las pruebas con algarrobo, alpataco, caldén y retortuño, pero habría que hacer pruebas y observaciones para combinar las distintas opciones alternativas a los antibióticos para obtener el máximo aprovechamiento.








