Un estudio de carne porcina para detectar triquinosis tiene un costo aproximado a los doscientos pesos y en el país hay 34 laboratorios habilitados que pueden hacer el análisis. La provincia llevaba hasta la semana pasada unos ocho o nueve años sin brote de la enfermedad.
Luis Carné, director del centro regional La Pampa- San Luis del Senasa, explicó que en el departamento Maracó el último foco de triquinosis fue en el año 1995 con cerdos provenientes de Córdoba, explicó.
“Hace muchos años que venimos trabajando en la prevención conjuntamente con la Provincia, el Colegio de Médicos Veterinarios y Epidemiología del Ministerio de Salud. Además, hay una gran cantidad de laboratorios habilitados, con 34 de esos establecimientos trabajando muy bien y dando la posibilidad de cercanía y acceso a los productores”, refirió. Porque lo importante es detectar la enfermedad antes de usar la carne.
En la provincia hace ocho o nueve años que no se detectaban focos, afirmó.
Desde el Senasa se viene trabajando en campañas de información y concientización en los colegios, con entrega de folletería y otros materiales de difusión para llegar a la comunidad.
Hoy se ve un avance en cuanto a la alimentación de los porcinos y el estado en el que se mantiene a los animales lejos de basurales y desperdicios, dijo el referente del Senasa, pero también hay que recordar que se trata de una enfermedad con reservorio en otras especies de animales por lo que se necesita ser muy cuidadosos.








