Los productores afectados por los incendios en La Pampa esperan recuperarse luego de que el fuego arrasara con millones de hectáreas productivas y una de las preocupaciones actuales es prevenir y que haya un control sobre las picadas.
La ley sobre las picadas corta fuego está vigente pero no todos la cumplen, indicó Jorge Mozo, el presidente de la Sociedad Rural de La Adela, a Rural al Día. Y aseguró que antes de los incendios había exposiciones ante vialidad y Defensa Civil porque muchas picadas estaban llenas de pastos.
El ruralista estuvo ayer en General Pico para una reunión de la mesa que nuclea a las SR de La Pampa y se refirió a las grandes pérdidas que han dejado los campos sin alambrados, sin pasturas para alimentar al ganado e incluso con la destrucción de casas, galpones y maquinarias de trabajo.
Mozo señaló que la falta de alambrados abarca unos 400 kilómetros en relación a las rutas nacionales y unos 80 kilómetros sobre las provinciales. Con el consecuente peligro para quienes transitan por la zona y además la necesidad de poder contener al ganado dentro de cada predio.
Retornar a la producción en las zonas quemadas será una cuestión que dependerá de la lluvia, afirmó Mozo. Porque en un mes ya se podrían recuperar las pasturas.
La preocupación con respecto al impuesto inmobiliario es porque sería otro gasto a afrontar en medio de una situación que dejó a muchos productores a pérdida.








