La propuesta de ZF y los beneficios de la aduana en General Pico dan a las empresas radicadas allí mayores facilidades para exportaciones e importaciones. “Una operación de comercio exterior es muy transparente y bastante simple”, aseguró Germán Luqui, presidente del Comité de Vigilancia de Zona Franca.
La Zona Franca de General Pico incluye hoy 18 empresas, con 450 personas ingresando en forma directa por trabajo y más de 30 de forma indirecta. Dentro de los rubros el de servicios incluye un call center y una firma productora de software, en comunicaciones hay un diario y una radio, en alimentos una fábrica de helados y una exportadora de miel homogeneizada. Con la metalmecánica está la planta de paneles autoportantes, en industria del plástico una empresa de cielos rasos de PVC y la planta de silobolsas de cinco capas, en el rubro textil hay una planta de camisas y de indumentaria para nieve, además un laboratorio de control de calidad en cosmética, una recapadora de neumáticos y una fábrica que ensambla luces LED para luminarias de espacios públicos. Por comenzar a funcionar está la fábrica de tapas de empanadas y tartas que está refaccionando su edificio.
Luqui indicó que este año ha sido bueno para la ZF. “Vamos a terminar con un volumen de operaciones superior, porque hoy ya estamos cerca de 530 ingresos y egresos. En valores de mercaderías volcadas al mercado interno y de exportación también vamos a superar el 2017. El año pasado hubo un gran impacto, con la apertura de las importaciones cerró una planta de jeans, y la sequía afectó a los silobolsas. Ahora ya se ve un repunte en las exportaciones y en la venta de productos nacionales”, afirmó.
Para el agro, la ZF tiene instaladas dos empresas principales con la exportadora de miel y la producción de ACA en silobolsas. “La Zona Franca es una herramienta importante para este tipo de producciones siempre que su destino incluya la exportación. Hoy tenemos un diferencial en el beneficio del valor agregado que se les puede dar a las materias primas. Con las retenciones como costo de exportación lo que se hace en ZF se paga sólo por el valor de la mercadería de ingreso a Zona Franca y no por el producto que sale, por lo tanto el diferencial de precios tiene un ahorro”, indicó.
Luqui se refirió a los beneficios de las ZF que además incluye el pago de mano de obra, con cerca del 30% de ahorro del sueldo en bruto de un empleado porque tiene reducciones y reintegros de los aportes patronales. En los servicios básicos están exentos de los pagos nacionales, provinciales y municipales. En las líneas de producción traídas del exterior, tampoco se cobran ciertos tributos siempre que estén dentro de ZF. Por otra parte, como centro de distribución pensando en depósito público, almacenaje y transporte de carga los valores también son reducidos.
Con la aduana, lograda por gestiones del anterior mandato del gobernador Carlos Verna y el Ministerio de la Producción, se ha logrado una mejor concentración de tareas de las empresas que no requieren ir a un puerto o depósito fiscal pudiendo hacer todos los trámites en General Pico. La expectativa del trabajo que aduana propone desde las empresas es que crezca. El entrevistado señaló que empresas como los frigoríficos de Santa Rosa y Speluzzi hacen estas gestiones de exportación desde sus plantas. También ocurre así desde Ingeniero Luiggi con los cereales y con Patagonia Meat para la venta de cortes de liebre.
Esto permite además sacar el contenedor listo desde General Pico, con seguridad de los costos a afrontar y un crecimiento de los profesionales relacionados al rubro del comercio exterior.
“Hoy las empresas de lo único que deben preocuparse es de encontrar el cliente para su producto o el proveedor para lo que quieran traer y después todo el circuito está profesionalizado. Una operación de comercio exterior es muy transparente y bastante simple en la agilidad que le da la aduana”, aseguró.








