La producción agropecuaria, y la lechería en particular, deben considerar el uso racional del agua para que su actividad sea más eficiente en el uso del recurso, ahorrar agua en la región semiárida pampeana y lograr un mayor cuidado ambiental. Con esos objetivos se realizó una capacitación sobre huella hídrica en Santa Rosa.
Isabel Gigli, docente de la Facultad de Agronomía de la UNLPam en la Cátedra de Lechería, fue una de las organizadoras del curso sobre Huella Hídrica que se desarrolló días atrás en Santa Rosa. En diálogo con Rural al Día explicó que dentro de la Escuela de Posgrado se llevó adelante este taller con capacitadores invitados.
“La huella hídrica es un indicador ambiental que nos permite conocer la cantidad de agua que se utiliza a lo largo de todo un proceso, y en este caso en particular que lo estamos enfocando en lechería, es para conocer y poder aprender cuánta agua se usa durante el proceso de obtención de la leche y después en la industrialización para la obtención de quesos”, indicó. Se considera que se utilizan mil litros de agua por cada litro de leche producida.
Esta temática dentro del curso está destinada al profesional, pero se espera llega al productor teniendo en cuenta la importancia del agua para la región semiárida de La Pampa. En la lechería, además, se usa mucha agua y es indispensable porque abarca muchas etapas del proceso hasta la limpieza de la infraestructura y se piensa que parte de los líquidos se podrían reutilizar y eso generaría menor impacto ambiental junto con un mayor rendimiento hídrico para el productor. Por ahora, el uso del agua no está legislado y el sector lechero no ve como una necesidad su manejo, consideró Gigli. Pero saber la cantidad de agua que se utiliza y cómo hacer un uso racional son conceptos claves.
“En esta primera etapa trajimos especialistas como Verónica Charlon, del INTA Rafaela, y Federico Frank que es un especialista local de la Facultad de Ciencias Exactas. Ellos nos estuvieron mostrando diferentes programa como para que nosotros podamos hacer estimaciones del uso del agua n nuestra región. A partir de lograr tener los datos propios la idea es pensar estrategias propias, para difundir e implementar una manejo del agua más racional”, contó Gigli.
El concepto de “huella hídrica” es bastante nuevo que se comenzó a incorporar hace unos 10 años entre los especialistas pero hace menos años que se viene incorporando a diferentes producciones. En la actividad agropecuaria durante los últimos cinco años empezó a tener más auge, consideró. Para el productor eso significa en la región semiárida un sistema más rentable porque extraer el agua tiene su costo para desde lo económico y para el medioambiente.
El curso es específico y atrajo a profesionales de diferentes ámbitos, incluso de la misma cátedra de Lechería con la intensión de seguir difundiendo y formando. Con una propuesta muy intensiva durante tres días.
Dentro de la producción animal, indicó Gigli, hay otros conceptos que hacen a la sustentabilidad y uno de ellos es el bienestar. “Es un concepto más utilizado porque si una vaca está estresada no va a poder dar tanta leche y eso el productor lo sabe. Se buscan las condiciones ambientales que ayuden al animal y sirvan a la producción”, indicó. Eso incluye cuestiones básicas como asegurar alimento, agua y resguardo.








