El Semáforo de Economías Regionales de Coninagro registró 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo con el reporte de abril. En comparación con el mes anterior, se registró un cambio de la papa de rojo a amarillo.
Entre las actividades en rojo permanecen yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.

Las actividades en verde incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, aunque con alerta en el caso de granos por la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
Las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y este mes se incorpora la papa. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
En el caso de la papa, el pasaje de rojo a amarillo se explica principalmente por la recuperación sostenida de su precio. En abril, el valor al productor se ubicó 65% por encima del registrado un año atrás y mostró una mejora del 10% respecto de marzo. Tras una campaña 2024/25 marcada por una fuerte sobreoferta que deprimió los precios de mercado, la campaña actual comenzó con una reducción del 12% en la superficie sembrada, que se ubicó en 33.722 hectáreas. Esta menor área implantada derivó en una reducción de la oferta, factor que explica en gran medida la mejora de precios observada desde comienzos de 2026.








