Las empresas pierden en promedio US$ 182 millones al año por fallas en el transporte de productos que dependen de la cadena de frío, dio a conocer Infofranquicias, en el análisis de la realidad comercial argentina.
«La cadena de frío es fundamental para asegurar que productos esenciales, desde vacunas hasta alimentos perecederos, lleguen en condiciones óptimas a su destino. Un mal manejo en la cadena de suministro puede resultar en grandes pérdidas económicas y un desperdicio innecesario de productos valiosos. Por ello, la adopción de innovaciones tecnológicas en la logística refrigerada se está volviendo esencial para garantizar no solo la eficiencia en el proceso, sino también la sostenibilidad de las operaciones», explicaron.
Una solución es que las empresas y el transporte tengan la capacidad de supervisar una carga sensible a la temperatura en tiempo real.
La opción es lograr «soluciones conectadas» para que el rendimiento de las unidades refrigeradas sea el mejor, anticipar problemas y evitar las pérdidas.
Por estos motivos invertir en tecnología e innovación para el transporte refrigerado es una de las estrategias de las empresas en este tiempo. Para pasar de un monitoreo pasivo a uno activo, que sirva además para registrar datos y hacer un mantenimiento oportuno de las unidades.
«El impacto de estas tecnologías también se refleja en la reducción de la huella de carbono. Con el uso de IA para optimizar rutas y tiempos de entrega, se logra una disminución significativa en el consumo de combustible. Esto no sólo aumenta la reducción de costos logísticos, sino que contribuye a los objetivos ambientales de las empresas«, indicaron.








