“Lamentablemente estamos afectados por una sequía importante. Durante enero y febrero prácticamente no hubo lluvias en La Pampa y sumado a ello están las hectáreas que se han incendiado en la provincia. Con lo cual el panorama está complicado tanto en lo agrícola”, dijo Raúl Rosiere, presidente de la Sociedad Rural de General Pico.
Los lotes de maíz se han visto afectados, con algunos ya dados por perdidos y otros con su rinde afectado. Incluso algunos cultivos para no tener pérdida total se destinan a alimento en los campos de explotación mixta. La soja ya se anticipa que no va a tener el llenado del pasado año. Para los forrajes también está complicado, y en muchas zonas no se han podido lograr reservas.
El panorama no es tan desalentador para una reducida zona del norte provincial, entre Intendente Alvear, Agustoni y un poquito más al sur, donde había cierta reserva por las napas altas.
En las áreas devastadas por los incendios tampoco se puede sostener al ganado.
“Hay gente que se está deshaciendo de la hacienda y están malvendiendo. Vaquillonas de primera parición, preñadas, que son entregadas por 13.500 ó 14 mil pesos cuando el año pasado valían entre 15 mil y 16 mil pesos”, resaltó.
No es la primera vez que el clima perjudica de esta forma, pero hay productores que hoy están muy afectados, señaló. Porque estuvieron con inundación y ahora con sequía. “Lo importante es seguir adelante, pese a las dificultades. Evaluar cada situación y esperar, porque las tasas han subido y no hay préstamos blandos pero está la declaración de emergencia en algunos departamentos y se espera que el Ministerio de la Producción y el Banco de La Pampa estén ofreciendo créditos acordes”, aseguró.
La semana pasada hubo una breve charla con el ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, cuando el funcionario estuvo en la apertura de sesiones del Concejo Deliberante local y allí el funcionario provincial indicó que estaban trabajando para ayudar en las regiones perjudicadas por el fuego.








