La FAO dio a conocer este mes el mapa más completo sobre las reservas de carbono en los suelos a nivel mundial. Argentina es uno de los lugares con mayor reservorio de este componente.
“La materia orgánica del suelo -con el carbono como principal componente- es crucial para su salud y fertilidad y para la infiltración y retención de agua, así como para la producción de alimentos. Como sistema fundamental de almacenamiento de carbono, su conservación y restauración son esenciales tanto para la sostenibilidad de la agricultura como para la mitigación del cambio climático”, informó la FAO.
Los suelos del mundo actúan como el sumidero de carbono más grande de la tierra, reduciendo los gases de efecto invernadero en la atmósfera. Aumentar su papel podría compensar significativamente el rápido aumento del dióxido de carbono en la atmósfera.
El mapa señala que, en todo el mundo, los 30 primeros centímetros del suelo contienen alrededor de 680.000 millones de toneladas de carbono, casi el doble del presente en la atmósfera. Se trata de una cantidad significativa comparada con el total del carbono almacenado en la vegetación (560.000 millones de toneladas).
Más del 60 por ciento de esas 680 000 millones de toneladas de carbono se encuentra en diez países del mundo (Rusia, Canadá, EEUU, China, Brasil, Indonesia, Australia, Argentina, Kazajstán y la República Democrática del Congo). Esto significa que se deben implementar medidas para proteger estos suelos naturales ricos en carbono y evitar las emisiones a la atmósfera.
La degradación de un tercio de los suelos a nivel mundial ha inducido ya una enorme liberación de carbono en la atmósfera. Restaurar estos suelos puede eliminar hasta 63.000 toneladas de carbono de la atmósfera, contribuyendo significativamente a luchar contra el cambio climático.
Los suelos con alto contenido de carbono orgánico suelen ser más productivos, purifican mejor el agua y aportan a las plantas condiciones de humedad óptimas. El agua almacenada en el suelo sustenta el 90 por ciento de la producción agrícola mundial y representa alrededor del 65 por ciento del agua dulce.








