Hay que definir el sistema productivo y ser flexibles al mercado

 “Básicamente es conocer las relaciones que existen entre las diferentes categorías ganaderas para poder aprovechar las oportunidades que el mercado eventualmente te deja y poder agregarles valor”, dijo Andrés Halle, ingeniero agrónomo, productor y asesor privado de Entre Ríos en Villaguay.

En el marco de una visita a La Pampa, en una jornada del IPCVA, Halle recordó que todas las categorías ganaderas tienen una relación con el novillo de arriba del 90%, eventualmente puede ser que alguna quede sobrevaluada o por debajo de sus valores históricos y cuando eso ocurre el productor puede tomar la “categoría sobrevaluada y ejercitarla o buscar la subvaluada y esperar a que se corrija para obtener las ganancias”.

Hoy el ternero está 10 ó 12% por debajo del valor que debería tener en relación al novillo. Si comprás hoy eventualmente en algún momento la diferencia se va a corregir y entonces quien invirtió recupera un 10% de ganancia”, explicó. Hoy el ternero más liviano es el más complicado, afirmó, pero no es el peor negocio porque engordarlo y llevarlo a un peso para el mercado interno representa una buena oportunidad al producir con un costo relativamente bajo que sirve para incrementar la renta del negocio.

Ese margen se piensa en un feedlot o en invernada, porque lo importante es definir bien el propio sistema productivo viendo la oferta energética disponible y con el conocimiento de esos parámetros y Halle recomendó hacer una simulación para las diferentes categorías en ese contexto productivo. El ingeniero indicó que una herramienta útil es usar la información para generar una curva según las diferentes categorías y evaluar así el posible precio de compra y la ganancia con la venta posterior.

Si ya tengo definido el sistema productivo, estoy ordenado, el segundo paso es buscar usufructuar lo que tengo para lograr el mejor negocio sea en el campo o en el corral. Y eso varía cada día con los precios del maíz y los precios de compra y venta del mercado”, aseguró. Esto va cambiando, y Halle recordó que hace dos años el consumo liviano valía un 17% más que el novillo liviano y hoy vale un 8% más, así lo que hace unos años era un buen negocio hoy no lo es tanto.

Se trata de una planificación flexible que vaya siguiendo algunos cambios del mercado.