Adrián Bifaretti, jefe de Promoción Interna del IPCVA se refirió a los estudios de mercado destinados a los consumidores más jóvenes que abarcan desde los adolescentes de 15 años hasta los adultos jóvenes de 38 años. «Son generaciones que priorizan las experiencias antes que las posesiones materiales», señaló.
Se busca valorizar la carne bovina según las preferencias del sector joven, viendo aspectos desde la bebida que acompaña con prevalencia de la cerveza sobre el vino y de la hamburguesa sobre otros cortes de carne.
Ese estudio, señaló, brinda información de mercado par promocionar a los segmentos del mercado. Y son los «millennials» y los «centennials» quienes en el corto plazo van a representar el 75% de la fuerza laboral, o sea que son los consumidores de los próximos años. Por esa razón el IPCVA plantea las mejores estrategias para acercarse a esos públicos que buscan experiencias y priorizan el contacto por redes sociales.
El «churrasco no se va a acabar» porque es una opción práctica de alimentación, dijo Bifaretti, siendo ese uno de los argumentos de marketing para poder instalarlo como una comida sencilla y rápida según el ritmo de vida acelerado.
Dentro de las exigencias de esos grupos de consumidores también está la sanidad, el bienestar animal, la trazabilidad y el control del uso de antibióticos.








