Ulises “Chito” Forte, presidente del IPCVA, consideró cuales serán los desafíos más importantes de la carne vacuna durante el presente año.
En diálogo con Rural al Día, Forte agradeció a Federación Agraria y el resto de las instituciones que confiaron en él para que los represente. Y en seguida señaló que uno de los temas de importancia para los siguientes dos años será recuperar mercados. Porque si bien, el prestigio de la carne argentina en cuanto a calidad se mantiene intacto, lo que se deterioró es la confiabilidad. Forte explicó que con los ROE se hacía un embarque pero el problema era cumplir con la fecha de entrega o se confirmaba una venta y luego las exportaciones se cerraban por 90 días. Y esas situaciones generan una pérdida en cuanto a la seriedad comercial ante el resto del mundo.
“Hay que consolidar el mercado interno, que no compite con el externo”, afirmó el pampeano. Y resaltó que hoy el 90 por ciento del consumo es mercado interno e indudablemente ese grupo de clientes para valorar. Pero en lo que es importación hay dos ejes fundamentales, uno es aumentar la productividad porque a la Argentina le faltan 10 millones de cabezas, considerando el período de 2006 a 2016. O sea que hay que recuperar el stock que había hace una década y luego seguir creciendo.
A la vez se está matando al ternero muy joven, “es un ternericidio”, aseguró.
En Argentina se van a exportar por 250 mil o 280 mil toneladas de carne vacuna, y si a cada animal para faena se le pudieran agregar 50 kilos más de carne se obtendrían 500 mil toneladas más para exportación, duplicando el número y sin tocar al mercado interno.
Por eso, afirmó Forte, es necesario empezar a comer el novillito especial que en cuanto a carne tiene una calidad de buen sabor y es tierna.
“Eso no se soluciona desde el instituto, pero si desde el IPCVA se puede proveer las herramientas científicas y técnicas para lograrlo, mientras se acompaña y asiste al productor”, señaló.








