Francisco Moronta, es la tercera generación de productores en el campo El Martillo. Con 500 hectáreas destinadas 50% a la ganadería y 50% a la agricultura, en la zona de Intendente Alvear, y algunas hectáreas más alquiladas en otros sector para reforzar el cultivo.
En la hacienda se compran terneros para engorde en feedlot y hace unos tres años adquirieron un rodeo de 200 vacas Aberdeen Angus coloradas para dedicarse a la cría con inseminación artificial y repaso. Logrando ahora un destete del 90 a 94%, “con un porcentaje bueno porque estamos en una parte de campo limpio, la idea es empezar a llevar las vacas para el monte y ahí puede complicarse un poco más”, afirmó.
En los cultivos se realiza agricultura de precisión y se busca la eficiencia, así se piensa en el trabajo por ambiente, con maquinaria propia para sembrar, fumigar y hacer todos los laboreos. El campo no es plano, con 140 hectáreas quebradas y que se llenan de agua, por lo que requieren un esfuerzo para saber manejar. En las lomas se ha concentrado agricultura y en los bajos ganadería.
Los resultados de los cultivos para este año, según Moronta, dan en un año normal entre siete y ocho mil kilos de maíz. En cebada y trigo hace dos años comenzaron a dedicarse más logrando entre dos mil y tres mil kilos, pero supeditados a los precios y en la búsqueda de cobertura y rotación para cuidar los suelos. Estos rindes, según el productor, están en la media de la zona y a veces un poco más. En el 2018 la falta de agua afectó un poco la fina pero ahora la lluvia da mejores perspectivas para la soja.
“Los negocios hoy son muy finos, por eso se busca mejorar en los manejos y en la agricultura de precisión buscando lograr un poco más de rentabilidad en lo que ya se está haciendo”, consideró.








