La campaña de soja y maíz se vio afectada por la sequía, pese a esa reducción productiva en harinas y aceite todavía Argentina se mantiene con un lugar sólido dentro de las 600 millones de toneladas que se comercian en el mundo.
Julio Calzada, a cargo de la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Rosario, presente en el marco de AcSoja se refirió a las posibilidades de futuro del país como productor de granos o como elaborador de productos. “El mundo produce casi 3.000 millones de toneladas de granos, de los cuales Argentina produce entre 120 o 130 millones, o sea un tres por ciento de total. Y en ese sentido nos queda un poco grande la idea de ser el granero del mundo. Donde es importante es en el comercio internacional de granos de harinas y de aceites. Ahí sobre un comercio internacional que está en casi 600 millones de toneladas nuestro país en un buen año exporta por casi 86 millones de toneladas lo que significa un 14 ó 13%”, indicó.
Ahora con la sequía se perdió mucha soja y maíz, por lo que esa industria con unas 20 millones menos de toneladas de porotos para harina y aceite está moliendo menos. Aún con esos altibajos Argentina ya tiene una posición consolidada como proveedor.
En relación a la posibilidad de afianzarse en elaborados, proveyendo a supermercados, Calzada afirmó que se necesitarían políticas a largo plazo. Hoy el único producto que llega a las góndolas son los vinos y sólo hay más variedad en comercios destinados a los argentinos. “Ningún país regala sus mercados”, destacó, si bien podría tener oportunidad en los países de la región.
En cuanto a la exportación agropecuaria, calzada señaló que en los granos se pueden buscar ventas pero se ve que en las carnes hay más posibilidades sobre todo con la demanda China.
Fuente: Antonio Ocerin








