Con la confirmación de un nuevo foco de la enfermedad la vecina provincia ya lleva una decena de reportes en lo que va del año. La vacunación alcanza a bovinos, porcinos, equinos y rumiantes menores en un radio de 10 kilómetros alrededor del predio afectado.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció un área de vacunación del ganado bovino, porcino, equino y rumiantes menores en un radio de 10 kilómetros alrededor del predio afectados por un foco de rabia paresiante en cercanías de la localidad de La Calera, a 30 kilómetros de la capital provincial.
El Senasa adoptó estas acciones sanitarias tras la confirmación en laboratorio del foco. Actualmente técnicos del Servicio atienden denuncias y responden consultas relacionadas con la enfermedad; relevan y controlan los refugios de murciélagos hematófagos o vampiros. Además prevén, para la próxima semana, charlas informativas para productores, médicos veterinarios y la población en general.
Marcelo Estario, técnico del Senasa en Córdoba, recomendó que “ante la existencia de animales con sintomatología nerviosa éstos no deben ser manipularlos y se debe dar inmediato aviso al Organismo”
No es el primer foco que Senasa confirma en Córdoba. La primera situación por mordedura de murciélago se dio a conocer a fines de febrero. En el mes de abril se detectó y alertó sobre los casos de rabia paresiante en bovinos de un establecimiento próximo a la localidad de San Marcos Sierra, para junio hubo detección en predios cercanos a la localidad de Cosquín, y los reportes en lo que va del año ya ascienden a 10 focos en la vecina provincia.








