“Creo que lo más interesante fue la parte práctica, que se realizó el viernes por la tarde en el Ceret, con ensayos que estamos haciendo hace seis años para recuperar suelos degradados por el uso”, destacó Alberto Muguiro, coordinador del Programa Pro Huerta del INTA en La Pampa.
Así se refirió a las Jornadas de Agua y Suelo que se desarrollaron en Santa Rosa y General Pico los días 4 y 5 de julio destinadas a los cultivos bajo cubierta como la horticultura.
Para las charlas y la demostración práctica estuvieron presentes profesionales de la agencias de extensión de San Pedro y La Plata, INTA AMBA, que tienen situaciones problemáticas similares a los de esta provincia, como salinidad de suelos, incorporar materia orgánica y fertilizar para mitiga la degradación, trabajo en la zona periurbana y otros temas, quienes compartieron su métodos para ver la posibilidad de transferirlos a esta región.
Muguiro destacó que es una superficie acotada en la que se cultiva y se rota el suelo varias veces al año, eso es mucho más erosivo que una producción extensiva a campo. Por esa razón, se debe remarcar como cuidar la tierra y sobrellevar los problemas de agua porque en La Pampa no hay buena calidad. Desde INTA, el equipo del Pro Huerta, hace monitoreos y verifica PH y conductividad en suelos para dar al productor una noción real de sus indicadores y aconsejar los cambios necesarios para realizar prácticas sustentables.
Los cultivos hortícolas requieren muchos nutrientes, para contrarrestar ese desgaste se debe agregar abono orgánico, con una base de estiércol de vaca, caballo o pollo, que puede ser un sustrato hecho por el mismo horticultor. Se utilizan así abonos verdes y cultivos de cobertura para agregar carbono. También hay que incorporar desde lo inorgánico un fertilizante que porte nitrógeno, fósforo y potasio que los cultivos como tomate, berenjena y pimiento consumen mucho, al igual que ocurre con la lechuga cuando se hacen cinco ciclos en el mismo suelo.








