“En La Pampa siempre se dijo que estaban los trigos correctores, que son los buenos”

Fideos Don Antonio tiene más de 100 años, es una empresa que surgió en Junín con la familia Fratamico que iniciaron haciendo pastas secas y hace unos 30 años se instaló en La Pampa con el molino harinero de General Pico. Hace más de 20 años incursionaron en la misma localidad con la planta de alimentos balanceados. Una firma que aprovecha la calidad de trigo que se consigue en esta provincia.

Guillermo Romero, gerente de Agronegocios  de Fideos Don Antonio, contó que este año en La Pampa se sembraron, junto con algunas hectáreas en Tres Arroyos y el sur bonaerense, trigo fideo con muy buenos resultados. Y en esta provincia se realizó implantación en cuatro localidades probando el cultivo en distintos ambientes con una respuesta positiva.

En cuanto a las harinas, el trigo pampeano es uno de los mejores del país, afirmó Romero. “En La Pampa siempre se dijo que estaban los trigos correctores, que son los buenos. Los molinos hacen un promedio de gluten para moler de alrededor de 28 puntos, quiere decir que si compras de 20 tenés que agregar otro de más puntos para hacer ese promedio y en esta provincia se puede conseguir con más de 30”, afirmó.

La capacidad panificable se testea en el molino, refirió, y en el laboratorio de control de calidad se hacen los análisis para asegurarse de tener una buena harina panadera.

“Comercialmente es un año movido, luego del  cambio de gobierno y la apertura de las exportaciones ha hecho que el mercado interno no este solo y compita con los exportadores. Sin embargo este es un año de ofertas restringidas no solo por la gran demanda de molinos y exportadores, sino también porque el precio de los commoditys como el trigo, la soja y el maíz han ido en aumento desde fines del pasado año. La turbulencia del tipo de cambio también ha hecho que los precios hayan subido más de un 50% y el productor que debe colocar su mercadería hoy ve un mercado en alza por lo que se viene trabando la comercialización, porque buscan un poco más de premio o plata en lo que recibe por tonelada”, resaltó Augusto Barreiro, jefe de Compra de Cereales de la misma empresa.

Además, agregó que la industria es constante porque mes a mes tiene una proyección y se muele una cantidad fija, pero la variabilidad está en el productor y el ciclo de venta también está afectado por el clima, la superficie sembrada y otros factores. Y esos cambios deben ser tenidos en cuenta por la industria para tener continuidad en la molienda.

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