El estudio realizado por el Departamento de Estudios Económicos de FADEEAC mide la evolución de 11 rubros que inciden directamente en los costos de las empresas de transporte de cargas de todo el país, y en esa comparación durante julio los peajes superaron el 18%.
El costo del transporte de cargas subió 2,25% en julio y acumuló un alza de 25% en siete meses y la mayoría de los componentes relevados por la federación presentó variaciones positivas durante julio. El mayor aumento correspondió a los peajes, que avanzaron 18,3% como consecuencia de nuevas actualizaciones en los corredores nacionales y en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires.
Fue la tercera suba significativa del año para este rubro, luego de un 2025 en el que prácticamente no había mostrado modificaciones.
También se destacaron los lubricantes, con un alza de 4,84%, y los gastos generales, con 4,14%. Este último componente contempló un nuevo ajuste de los precios mayoristas de distintos servicios.
El costo del personal de conducción avanzó 3,23%, debido a la entrada en vigencia de la quinta cuota del convenio colectivo de trabajo 40/89, que establece actualizaciones mensuales de la mano de obra entre marzo y agosto de 2026.
La recomposición salarial también tuvo incidencia sobre otros componentes relacionados. Las reparaciones aumentaron 1,28%.
El costo financiero subió 2,16%, mientras que los neumáticos avanzaron 1,83%. Los seguros aumentaron 0,62% y el material rodante, 0,29%. Patentes y tasas no registraron cambios, debido a que sus variaciones se computan de manera anual.
El combustible, principal costo de la actividad, no registró modificaciones en julio, aunque acumula una suba de 34% en lo que va de 2026, impulsada en buena medida por el fuerte ajuste de marzo.
La estabilidad del mes estuvo vinculada con la extensión del mecanismo de “buffer”. Durante la última semana de julio, el precio internacional del petróleo Brent, utilizado como referencia en el mercado local, osciló entre los 80 y los 85 dólares, con elevados niveles de volatilidad.
A su vez, volvió a diferirse la aplicación plena de la actualización de los impuestos a los combustibles. El procedimiento, iniciado en mayo de 2024, fue postergado mediante los decretos 562/26 y 693/26 y se extenderá durante agosto.
Para las empresas transportistas, el encarecimiento del gasoil continúa configurando una situación compleja por su peso dentro de la estructura operativa. A esta presión se suman los fuertes aumentos en los peajes, el deterioro de la infraestructura vial y las señales de desaceleración de la economía real.
De acuerdo con el análisis de FADEEAC, la actividad económica continúa mostrando comportamientos dispares. Mientras el agro, la energía y la minería sostienen parte del crecimiento, el consumo, la industria y la inversión pública evidencian un mayor debilitamiento, dentro de un escenario general de expansión limitada.








