Se hacen pruebas en la Patagonia para controlar a la mosca de alas manchadas que daña los cultivos de fruta fina, liberando en la zona machos estériles que interrumpen el ciclo de reproducción de la plaga.
Por segundo año consecutivo el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) participa de un ensayo a campo en la región cordillerana de las provincias de Neuquén y Chubut con el objetivo de evaluar la aplicación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE) para el manejo de la mosca de las alas manchadas (Drosophila suzukii), una plaga que daña principalmente los cultivos de fruta fina.
El trabajo lo realizan técnicos del Centro Regional Patagonia Norte del SENASA junto con el Grupo de Ecología de Poblaciones de Insectos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Bariloche, la Agencia de Extensión Rural del INTA de El Hoyo y el Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias de Bariloche (IFAB – CONICET).
La mosca de las alas manchadas es una plaga originaria del sudeste asiático, que afecta a las frutas finas como frutillas, arándanos, frambuesas, cerezas y moras. Se trata de una especie que ataca los frutos maduros, provocando grandes pérdidas económicas. Para atender la preocupación de los productores por dichas pérdidas, un equipo multidisciplinario trabaja en la definición de medidas de control, entre las que se incluye la evaluación de la TIE.








