Dante Cerutti, jefe técnico de la Fumasa, indicó que hace 15 días iniciaron las reuniones con las comisiones, los veterinarios y los directivos de la fundación definiendo las estrategias de vacunación que se adaptan a las exigencias del Senasa, definiendo precios y concluyendo con la capacitación de los nuevos integrantes del grupo operativo.
En la campaña anterior solo se vacunó a animales menores, o sea la totalidad de la existencia excepto vacas y toros, llegando a unas 115 mil cabezas. Y ahora con el stock de hacienda del departamento se espera llegar a 150 mil cabezas con dosis de aftosa y completar unas 12 mil dosis de brucelosis en las terneras, que se sumarán a las 6.000 vacunadas el pasado año.
“Este año tenemos un buen stock de vacunas, casi 100 mil dosis en las heladeras, que da tranquilidad para trabajar durante el primer mes. Con un clima, que desde el punto de vista de avanzar en la campaña es muy bueno, porque los caminos vecinales después de las inundaciones se han recuperado bastante bien al igual que el ingreso a los campos, y se observa una mejora considerable de las mangas”, indicó Cerutti.
En cuanto al equipo de vacunadores, Cerutti indicó que se ha consolidado un grupo de 11 contratados por Fumasa. En su mayoría son profesionales que llevan muchos años trabajando, más algún vacunador nuevo. Por otra parte, la resolución 368 del Senasa abrió la posibilidad de participar en el plan a los veterinarios locales, sumando así otros 10 médicos para vacunar
“Fumasa siempre tiene como objetivo no superar con la vacuna el costo del kilo de vaca en pie. Es lo que históricamente se ha hecho, pero depende del valor de la hacienda. Y lo que sí se modifican son los costos de la vacuna y del combustible. Hoy estamos en 37 pesos, que equivale a 1.1 kilo que cubre los costos de movilidad, siempre intentando llegar al productor con la menor cifra.”, explicó. Un valor que debe analizarse con todo lo que implica tener un equipo trabajando y hacer un control epidemiológico.








