En consideración de que todavía hay regiones del país afectadas por el agua acumulada durante los pasados meses, que tuvieron un alto registro de lluvias, Senasa reiteró a los productores ganaderos las medidas de prevención por la leptospirosis.
La existencia de zonas anegadas y sectores con agua estancada es uno de los factores ambientales propicios para la aparición de esta enfermedad en el ganado.
“La leptospirosis es una enfermedad de alto impacto económico en la producción pecuaria, debido a que provoca abortos, muertes perinatales y de animales jóvenes. Como zoonosis afecta a la mayoría de los mamíferos, incluidas las personas, en las que produce desde infecciones leves e inaparentes hasta afecciones en riñón, hígado, cerebro y aparato reproductor”.
La bacteria que la produce se propaga en zonas inundables o anegadas, ya que el agua estancada y contaminada actúa como vehículo de la enfermedad.
Las cuencas lecheras argentinas son las producciones más afectadas, y en ellas suele presentarse la variedad (serovar) pomona, que provoca abortos en tambos de bovinos adultos, y laIcterohaemorragiae, que afecta usualmente a los terneros.
La prevención en los establecimientos productivos es mediante un permanente control de roedores y de perros, higiene ambiental (sin encharcamiento, acumulación de basura y suciedad), asistencia veterinaria permanente y evitando la concentración de animales.








