“El consumo de carne creció, no mucho, recuperamos lo que se había perdido entre 2015 y 2016, estamos entre 68 y 69 kilos, con una suba del seis por ciento. Esto se relaciona con el incremento en la producción, y el crecimiento del 10 por ciento de la faena durante el 2017.”, dijo Miguel Schiariti presidente de la Cicra.
Para este año lo positivo es que hay más madres y se espera entonces una buena producción de terneros. Sin embargo, se detuvo la retención de vientres, o sea que el crecimiento será moderado, según analizó el presidente de la cámara.
“Esperamos que en el 2018 si las exportaciones comienzan a ser una factor de demanda más fuerte se volverá a incentivar la retención de vientres y desde allí la recuperación del stock apuntando a recuperar la cantidad de cabezas que el país perdió hace 10 años”, indicó.








