
El estudio del mercado europeo dejó como resultado la evidente necesidad de promocionar más la carne argentina, apoyar a los exportadores, dar más notoriedad a los asadores argentinos en la UE, garantizar la provisión en calidad y cantidad, e instalar los cortes como productos premium.
El análisis se realizó con una muestra en cuatro países: Italia, Alemania, Reino Unido y Países Bajos, a través de la consultora Growth from Knowledge (GfK). Con grupos de discusión de consumidores de 25 a 55 años. También se realizaron entrevistas en profundidad a dueños, gerentes y encargados de restaurantes, supermercados y distribuidores e importadores. Totalizando 8.455 entrevistas.
En los resultados se determinó que al menos la mitad de los entrevistados conocen la carne argentina y la vinculan con cuestiones tradicionales del país como el tango y el fútbol. Sin embargo, no ven Argentina como un destino turístico, perciben a la nación como inestable desde lo financiero y no consideran a los argentinos como personas accesibles. Sin embargo, la carne argentina se ve asociada a su buena calidad, tradición del bistec clásico, ganado pastando en forma extensiva, sin contaminación y sin escándalos en relación a la carne. Las dudas advertidas se relacionan con la distancia para exportar y el congelamiento de la carne, con altos precios, difícil de encontrar en góndola y si es realmente natural su forma de producción.
Se trata de consumidores que perciben que la alimentación del ganado afecta directamente la carne a obtener y en ese sentido valoran el pastoreo.
Uno de los temores con respecto a la carne argentina, es que al ser un producto caro el consumidor europeo no quiere desaprovecharla con una mala cocción. E incluso prefieren pagar un poco y comer esos cortes en un restaurant que les asegure disfrutar el producto.
Dentro de los grupos de consumidores la mayoría son hombres con edades que oscilan entre 45 y 65 años.
Dentro de las conclusiones se estimó que Argentina debe entregar un producto de calidad acorde a la categoría premium, con mayor promoción de la carne, además apoyar a los importadores en cuanto al marketing. Por otra parte, sería necesario considerar a los asadores argentinos como embajadores en la UE, mejorar las relaciones entre el proveedor y los chefs y propietarios de restaurantes.








