“En este momento creemos que es primordial para la salud pública hablar con la sociedad sobre la inocuidad de los alimentos”, dijo Alfredo Isequilla, médico veterinario y coordinador de Inocuidad en la regional Senasa de La Pampa– San Luis.
“Hicimos la segunda jornada en General Pico con personal de Senasa, veterinarios y estudiantes de la facultad que cursan sus últimos años. En cuanto a los egresados se espera que haya está orientación en bromatología para estar más cercanos a los temas de inocuidad”, señaló hoy Isequilla.
Se trabaja con la cadena de acciones que se dan fuera de las viviendas, con el productor y los comercios, pero también es necesario enfocarse en lo que ocurre puertas adentro. Allí importa cómo se conservan los alimentos en la heladera, la preparación de la comida, la contaminación cruzada y otras cuestiones relacionadas con la idiosincrasia del hogar y los conocimientos que tiene la población. Porque entran a considerarse la buena cocción, dónde y cómo guardar carne, fruta y otros alimentos, la higiene de manos y otros detalles.
La parte rural tiene mucha vinculación, porque un trabajador que tiene restos de materia fecal animal en su ropa y va con esa vestimenta a su casa puede ser un agente de contaminación cruzada. De igual manera puede pasar con los empleados de frigoríficos que lavan su indumentaria junto con la de su familia en un lavarropas.
Por otra parte, Senasa forma parte de la Mesa de Zoonosis que tiene la provincia junto con INTA, la Dirección de Epidemiología, Salud Pública, la Dirección de Ganadería y otras instituciones, que se movilizan con enfermedades ETA como triquinosis y Síndrome Urémico Hemolítico.








