La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) brindó la información estadística de la actividad productiva entre enero y julio de 2017. Y advirtió que al final de ese período se evidenció una reactivación.
“En julio de 2017, la actividad productiva de la Industria de Alimentos y Bebidas comenzó a exhibir claras señales de reactivación. Durante el período que va de enero a julio de 2017, se registró un crecimiento acumulado del 0,6%, en comparación con igual período del año previo”, informó la COPAL. Este incremento es aún mayor si omitimos el complejo aceitero, que es el de mayor peso dentro del indicador; la variación del resto de las industrias de alimentos y bebidas ha sido positiva del año con un 1,8%. En particular, el mes de julio arrojó una mejora en términos interanuales, con un crecimiento del 7,2% con respecto al mismo mes de 2016. Esta tendencia se viene consolidando desde marzo en toda la industria, incluso si se omite el complejo aceitero.
Los sectores de mayor dinamismo entre enero y julio fueron: Café, Pesca, Carne Porcina y Chacinados, Carne Aviar, Carne Bovina, Chocolates, Harina de Trigo y Yerba Mate. Por otra parte, aquellos con mayor retracción fueron: Panificados, Aceites Vegetales, Té, Bebidas sin alcohol, Vinos, Bebidas Espirituosas y Arroz. Con respecto al Sector Lácteos, se destaca que el mismo finalizó este período con un crecimiento levemente positivo (0,6%) en su producción. Comparando jul/17 versus jul/16 se registra un incremento de 6,4%. Si bien estos valores podrían considerarse como relativamente altos es necesario considerar que los mismos parten de una base productiva muy baja.
De los datos analizados, con base en el INDEC y Cámaras Sectoriales, las exportaciones de alimentos y bebidas acumularon un descenso del 0,3% respecto del mismo periodo de 2016. En tanto, que los precios promedio por tonelada crecieron 4,3% en el periodo enero-julio de 2017.
Los sectores más importantes de la IAB tuvieron resultados negativos para el primer semestre de 2017 respecto al año previo: el sector “pellets” cayó un 2,6%, las “grasas y aceites” cayeron un 5,5%. Ambas caídas se explican por contracciones en los volúmenes de ventas externas de estos rubros.
Considerando exportaciones e importaciones, la balanza comercial fue superavitaria en 26.430 millones de dólares en el período de referencia, registrando un descenso respecto al mismo período del 2016 (-5,3%).








