En la zona de Hilario Lagos la actividad se lleva a cabo con buenos rindes en los espacios donde los equipos pueden transitar, pero con severas complicaciones en lugares en donde las napas se encuentran elevadas. En su mayoría los rindes de soja superan los 40 quintales, estableciéndose en un promedio de 30, favorecido por las abundantes lluvias que hoy están siendo un inconveniente.
Las intensas y copiosas lluvias, que superaron los 800 mm en los primeros meses del año, anegaron los terrenos de manera tal que no soportan el peso de las grandes maquinarias modernas, ni aún en algunos casos donde se ha ingresado a los campos con equipos más livianos, los cuales son requeridos en estos días por los agricultores a quienes les urge la recolección de sus sembrados.
Ello ha originado también la escasez de transporte, situación que se soluciona con silo bolsas, siendo complicado asimismo en los casos de necesidad de mover la mercadería del piso dentro de los predios y en los caminos rurales, que pese al esfuerzo de los municipios en mantenerlos en condiciones, la gran cantidad de agua y las napas elevadas no soportan el peso.








