Con la situación que afecta a los productores del noreste de La Pampa, por las inundaciones provocadas por las abundantes precipitaciones que iniciaron en la primavera 2016 y otoño del 2017, se ha impulsado el cambio y/o ajuste de las actividades agropecuarias.
El informe fue realizado por los profesionales de AER INTA General Pico, los ingenieros agrónomos Andrés Corró Molas y Eugenia Ghironi, junto al médico veterinario Guillermo Felice.
“Con respecto a la ganadería, se nota una mayor concentración de hacienda para su terminación por la cantidad de lotes inundados a los que la hacienda no puede acceder. Para atender esta problemática, el INTA General Pico y la Cooperativa Agrícola Ganadera “Esteban Piacenza” de Alta Italia organizaron una reunión técnica sobre “Manejo eficiente de alimentación y sanidad animal con encierre a corral”. La misma se llevó a cabo en la localidad de Alta Italia y contó con la presencia de productores y profesionales vinculados a la cooperativa anfitriona, así como de la Cooperativa Agropecuaria de Embajador Martini”.
En primer término Felice se refirió a los problemas sanitarios. Como regla general es conveniente la categorización de la hacienda según su sexo, edad, condición corporal. Las condiciones actuales provocan condiciones de mayor riesgo de algunas enfermedades debido al hacinamiento de los animales en un ambiente con mayor humedad que lo normal.
Entre las enfermedades parasitarias se debe prestar mayor atención a las producidas por Nematodes o Coccidiosis. Entre las enfermedades carenciales, la mayor ocurrencia de muertes está dada por la hipomagnesemia. Cabe destacar que en las condiciones de escasez de forraje en pie pueden aumentar las enfermedades ocasionadas por el consumo de plantas tóxicas. Estas plantas normalmente están en el lote, pero el animal no las consume porque selecciona las especies forrajeras. Cuando no dispone éstas, puede consumir ciertas malezas que originan intoxicaciones. Las micotoxinas derivadas de hongos presentes en el alimento ya sea en los granos, forrajes húmedo o en pie, también pueden ser causas de intoxicación. Entre las enfermedades infecciosas se destacan la diarrea neonatal en terneros, la colibacilosis y la leptospirosis. Además, es esperable un aumento de las afecciones respiratorias de origen vírico o bacteriano, neumonías y pietín.








