Con las lluvias mejoran las expectativas de potencial pero también la ocurrencia de enfermedades

“Hay una mejora para la expectativa que se tenía previo a las lluvias para el potencial de rendimiento, pero un mayor riesgo de enfermedades porque las condiciones para su aparición se incrementaron drásticamente”, dijo el ingeniero Andrés Corró Molas, jefe de la AER General Pico del INTA

En general tratamos de informarnos con monitoreos para anticiparnos a cualquier problema que pueda surgir, y lo que vemos es una lluvia relativamente atípica para la región porque superó en lo que llevamos acumulado, con sitios de 80 milímetros, la media de septiembre y estamos a comienzos del mes. Esto para nuestra región es una buena noticia porque llega en un momento en el que los cultivos de cosecha fina, como trigo, cebada, semillas de centeno, avena y triticale, están en una etapa en las que una mejora en las condiciones humedad puede generar un incremento”, dijo a RD.

Que haya un aprovechamiento de las precipitaciones por parte del cultivo va a depender en parte del ajuste de fertilidad, quienes aplicaron los nutrientes antes de las lluvias lograrán una mejor incorporación en las plantas. Los productores que estaban indecisos para fertilizar en un año que no terminaba de acompañar, están a tiempo de mejorar rendimiento y calidad, para más proteínas, aplicando cuando terminen estas lluvias.

“Otro tema que se viene, y estamos monitoreando, son las enfermedades porque veníamos en una situación de mínimas relativamente elevadas para la época pero faltaba la condición de humedad relativa. Ahora se dio por muchos días con mojado de hojas y salpicaduras, lo que hace que esperemos un incremento de los hongos que suelen afectar en esta época a trigo y cebada”, afirmó.

Con estas condiciones en cebada hay que prestar atención a mancha borrosa y luego a la mancha en red.

Para el trigo ya se observaron algunos focos de mancha amarilla en cultivares susceptibles y se ven las pústulas de roya amarilla, que en esta época comienza a afectar más.

Corró Molas explicó que el ciclo del hongo, desde la llegada de las esporas hasta la infección foliar y su multiplicación, debe ser tenido en cuenta porque los síntomas se van a observar en los monitoreos cuando ya hay tejidos afectados.

El profesional aconsejó hacer un seguimiento en los lotes y ver semana a semana si es necesario realizar algún tratamiento. Ahora las infecciones están en una etapa inicial y se van tomando las decisiones para evitar pérdidas.
Se debe observar si el hongo está presente, si el cultivar es susceptible y las condiciones ambientales que varían en cada campaña como se ve en la actualidad.