«Siendo una potencia importante en miel tienen otras formas de exportar o incluso de aumentar el consumo interno a través de la valorización y caracterización del producto«, dijo María Esther Ordóñez Dios, en el marco de una jornada apícola realizada en nuestra ciudad en la sede del INTI.
La profesional es presidenta de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Miel de Galicia, veterinaria apícola especializada para la Agrupación Apícola de Galicia y es parte de un proyecto sobre cosmética apícola.

«Los consumidores tenemos pocos segundos para elegir qué producto llevar, y menos tiempo para enamorarnos de algo. Todos nos fijamos de dónde viene ese alimento, por que somos lo que comemos, eso influye en nuestra salud, y al ver una miel que es argentina deberíamos reconocerla por la bandera o algo que nos indique de un pequeño vistazo que es lo que queremos, porque sabemos su procedencia, porque no son mieles adulteradas«, afirmó.
Con un producto bueno, manifestó, se debe fomentar el producto interno y diferenciarlo de los demás. Entonces difundir entre los consumidores los beneficios del consumo diario de miel, hablar de sus aportes nutricionales y mostrar los respaldos científicos de sus virtudes. «Eso debe estar de la mano de las administraciones, porque aumentando algo el consumo interno ya se solventarán muchas de las problemáticas de enviar a granel para exportación«, dijo en referencia al rol del Estado y también al aporte que pueden hacer las universidades, organismos como el INTI y todos los que puedan intervenir en la diferenciación y valorización de las mieles de cada lugar.
Otro de los puntos a tener en cuenta son los beneficios de las abejas sobre el ambiente, su acción como polinizadoras que influye en la agricultura, ganadería y otras producciones de alimentos.
Ordóñez Dios se refirió a la importancia de que el producto se introduzca en el mercado interno con diferentes estrategias, como ser parte de recorridos turísticos que incluyan alimentos de la región como vino y quesos, fomentar maridajes y otras elaboraciones con miel que estén disponibles en los comercios, proponer el uso en cafés y restaurantes como se hace con azúcar y edulcorantes, pensar en cosmética y todas las posibilidades que pueden retornar como un crecimiento del sector.








