El director de Ganadería de La Pampa, se refirió al incentivo que se trata de dar a la lechería en la provincia y a la situación de la actividad caprinera tradicional en el oeste provincial.
«El sector lechero de la provincia viene bastante estable, con 124 tambos que alimentan 22 plantas lácteas y el número de animales se sostiene. Porque si bien cerraron algunos tambos la hacienda no bajó porque fue absorbida por tambos vecinos. Y han mejorado los números del pago de la leche«, explicó a este portal.
Uno de los puntos a considerar es que la inestabilidad del clima ha afectado mucho, con zonas que no están bien debido a la imposibilidad de generar reservas de alimento para el invierno. Esto se relaciona con la dispersión de las lluvias y con que los recursos económicos para sostener la hacienda son importantes. «Estamos trabajando con las plantas lácteas para reactivar este sector pero no es fácil porque la cultura del tambo no se hace de un día para el otro, pero debemos sembrar para en algún momento cosechar«, manifestó.
En relación a los caprinos y ovinos, Lluch dijo que son dos actividades que disminuyeron durante los últimos años en La Pampa y en ese sentido el gobierno está atento y trabajando.
«Con los caprinos vemos que un problema es que en el campo va quedando la gente grande porque las nuevas generaciones no se quedan, y es una actividad que demanda mucha mano de obra para cubrir el día a día con el cuidado de los chivos, la recolección del ganado, el cuidado por los depredadores y más. En algunas zonas de la provincia es una actividad muy representativa, como en Santa Isabel y otras localidades. Hoy estamos en contacto con los intendentes y referentes de la región para ver de qué manera se puede sostener la actividad«, dijo.
En la provincia, analizó, convive una ganadería de punta como se ve con los bovinos a través de productores que incorporan tecnología y tienen un alto nivel, junto con otras producciones que son más expectantes porque les cuesta hacer cambios. Son más artesanales, se trata de ganaderías de subsistencia ligadas a una impronta social marcada, así se ve con los caprinos y ovinos, y desde ese lugar se trata de trabajar y encontrar la manera de avanzar.