Desde febrero la confirmación de casos de influenza aviar ha sido noticia de casi todas las semanas. Ya sea por la detección de aves silvestres afectadas, animales de producción traspatio o incluso su presencia en establecimientos comerciales.
Mientras el estatus de libres de la enfermedad sigue en revisión, porque se debe lograr un período de cuarentena sin aparición de nuevos casos para poder recuperarlo, el SENASA realiza los controles, comunica los resultados e informa sobre las medidas de prevención.
Para el 20 de febrero se confirmó un caso de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) H5 en aves silvestres de la localidad de General Juan Madariaga, provincia de Buenos Aires, mediante su Laboratorio Oficial de Martínez que procesó las muestras. En pocos días hubo reportes en una granja de reproductores padres pesados en la localidad de Ranchos. Para el 25 de ese mes también se confirmó que estaba afectado un establecimiento de aves de corral en Lobos. Mientras, siguieron los casos en cisnes de la Costanera Sur.
Para el 27 de febrero ya se comunicó sobre la detección en la provincia de Córdoba. Con resultado positivo en aves de traspatio de un predio multiespecie —con gallinas, patos y pavos— en la ciudad de Ordóñez.
Continuando con la aparición de contagios en Chivilcoy, Navarro, Cascomús, Alejo Ledesma, Mar del Plata, Las Flores y Bolívar.
En cada situación se aplica el protocolo, con una zona de vigilancia de 7 kilómetros. Se organiza la disposición final de las aves infectadas y se espera para poder confirmar que la zona queda libre de la enfermedad.








