Con un comunicado oficial de los propietarios, la familia Lowenstein, se dio a conocer que la crisis de la firma en cuanto a la faena pampeana es irreversible, porque se espera vender o alquilar la planta ubicada en Trenel.
Desde que se hizo público el conflicto, en diciembre del pasado año, es la primera vez que los referentes del frigorífico emiten alguna respuesta. Con un comunicado, posterior a los 180 despidos y el cese de actividad en las plantas, explicaron las razones por las cuales hoy deciden buscar inversores que puedan mantener la actividad y evitar así que se pierdan unos 400 puestos laborales.
Se refirieron al esfuerzo volcado durante años en la producción «con la vocación y el compromiso de generar empleo y aportar al desarrollo productivo de carne de calidad de esta provincia habiendo realizado inversiones que se reflejan en las múltiples habilitaciones internacionales hoy vigentes, haciendo de Trenel una planta con alto potencial operativo y comercial”. Pero desde hace tiempo se fueron generando problemas que hicieron difícil poder continuar, porque: «Desde 2024 producto del aumento del costo de la materia prima y de las altas tasas de interés durante el primer semestre de 2025, en un contexto particular de alta inversión en el frigorífico para dotarlo de las capacidades instaladas necesarias mermó completamente nuestra capacidad de generar el capital de trabajo necesario”.
Además, manifestaron su preocupación por dar respuesta a los trabajadores, los productores y las autoridades. Por el momento no hubo mayores datos sobre interesados o inversores disponibles.








